A la hora de la mudanza uno de los puntos que más preocupa es el traslado de la cristalería.. Este tipo de objetos, suelen ser frágiles y delicados, por lo que, requieren un cuidado especial para garantizar que lleguen a su destino sin daños. Aquí te dejamos una serie de consejos que te vendrán muy bien saber.
Material adecuado
Antes de empezar a embalar, asegúrate de tener todo lo necesario. Necesitarás cajas de cartón resistentes, papel burbuja, papel de embalaje o incluso toallas. Estos materiales no solo protegerán tu cristalería, sino que también ayudarán a absorber impactos durante el transporte.
Unos rollos de cinta adhesiva y marcadores también te serán muy útiles, ya que, la cinta te ayudará a asegurar las cajas, mientras que los marcadores te permitirán etiquetar el contenido de cada una.
Clasifica la Cristalería
Antes de empezar a embalar, clasifica tu cristalería. Separa las copas de vino, los platos, los vasos y cualquier otra cosa que quieras llevar contigo. Esto no solo te ayudará a organizarte mejor, sino que también facilitará el desempaquetado en tu nuevo hogar y en estas situaciones ¡cualquier ayuda es poca!
Cuidado al embalar
Este es el punto crítico de cualquier mudanza, a la hora de embalar la cristalería tomate todo el tiempo que necesites. Es recomendable usar papel de burbujas, comprueba que cada objeto esté bien envuelto y no tenga ninguna abertura ¡Así, evitaremos cualquier daño!
Cuando coloques los objetos en la caja, pon los artículos más pesados en el fondo y los más ligeros arriba, además una buena idea puede ser utilizar el papel de burbujas sobrante para colocar al fondo de la caja tratando de asegurar la cristalería lo máximo posible.
Otros puntos que debes tener en cuenta es que debes dejar espacio entre los objetos para que no se rocen. Llena los huecos con papel, toallas o algo similar para evitar movimientos. Puede no parecer importante, pero cada detalle es crucial, ya que un simple roce puede causar que se rompa tu vajilla.

Etiqueta las Cajas
No olvides etiquetar las cajas con «Frágil» y una breve descripción de lo que contienen. De esta manera a parte de avisar a quien transporte la caja para que la maneje con más cuidado, también te ayudará a identificar rápidamente dónde está tu cristalería tras la mudanza.
Mantén la Cristalería para el Final
Si es posible, embala la cristalería al final de tu proceso de mudanza. De esta manera, tendrás menos riesgo de que se rompa en el camino, ya que las cajas estarán menos movidas, ya que las cajas estarán menos movidas. Además, al embalarla al final, evitarás el estrés de tener que lidiar con otros objetos que puedan chocar contra ella.
Con un poco de organización y los materiales adecuados seguro que no tienes ningún problema, sin embargo, siempre puedes contar con tu empresa de mudanzas de confianza Grupo Corullón, contamos con la experiencia necesaria para manejar incluso los objetos más frágiles, lo que te permitirá tener una mudanza más tranquila y sin preocupaciones.

